No puedo decir cómo fue que pasó. Doy vueltas una y otra vez en toda dimensión posible sin encontrar respuesta. Soy absolutamente incapaz de confesarme a mí mismo por qué demonios eres tan importante. Claro tengo que te necesito cerca, que tu sola presencia me hace bien. Mi mejor forma se revela bajo tu luz. Y no tengo como corresponder, estoy siendo sincero, no tengo nada. Quise sentir que esta relación es justa pero me encontré con lo contrario. Ofrecerte la felicidad que me das seria deshonesto porque no estaría más que regresándote un poquito de lo mucho que tu experiencia me regala. Fantasías, sueño, ilusiones, las materias primas de mi ser, son todo lo que puedo ofrecerte. Pero no quiero ser mentiroso, te las obsequio sin garantía. No hay una sola certeza detrás de ellas, hay solo el deseo por alcanzarles y nada más. Me esfuerzo más y más y he llegado a una conclusión. Seré crudo, el futuro a mi lado no es brillante, no se parece en nada a un cuento de hadas, ni a uno mal contado. Al final, y literalmente al final, cuando mis greñas sean reducidas a un manojo frágil y blanco, puedo comprometerme a una cosa, únicamente a una cosa: te prometo que cuando me visites en el psiquiátrico siempre voy a reconocerte, tal vez olvide tu nombre, pero siempre sabré que eres tú, la más hermosa luz que cruzo mi camino.
martes, 25 de enero de 2011
miércoles, 12 de enero de 2011
Qué diablos!!!!
Hace un buen rato que perdí la brújula. O tal vez, simplemente no he tenido el valor para esforzarme por lo que quiero. Lo cierto es que estoy en momento en el que debo tomar decisiones que afecten fuertemente mi futuro y no tengo nada claro. Justo en estos momentos de desconcierto o desanimo, ya no sé, la casa de mi madre se convierte en albergue para sus familiares en sendos procesos de divorcio. Cosa harto rara porque resulta que en mi familia hay muchos así. De mis primos casados no queda ni uno, por lo menos ya no soy el quedado. Pero estoy perdiendo el foco de lo quiero contarles, o contarte, creo solo tengo un lector. Platicando con estos huéspedes indeseados sobre sus procesos los dos estuvieron de acuerdo en un par de ideas abominables: "Las cosas pasan por algo" y "Dios nos prueba hasta donde somos capaces". Odio esa forma ver el mundo. No existe algo así como un plan divino para cada uno, claro que las cosas pasan por algo, por nuestras decisiones, por nuestros aciertos y errores. Y más vale que de una vez se enteren par de idiotas, la mayor parte del tiempo la gente la caga y toma la decisión equivocada. Yo no quiero ser ellos y sentarme a decir que todo es parte del plan, porque a las buenas personas siempre les va bien al final, no mamen, el mundo es injusto. En verdad me irrita, que no pueden ver que sus matrimonios fracasaron porque de inicio no debieron ser. Para todos era evidente que hacían pésimas parejas y que sus respectivas relaciones no funcionaban. Claro que estuvieron llenas de infidelidad y claro que estuvieron repletas de cosas buenas, el mundo no es maniqueo. Pero el mundo es hasta y cómo nos lo vamos labrando, no como fue planeado por nadie. Y como la discusión que me irritó fue propiciada por un tío súper religioso solo tengo una cosa que decirle: si te tomas el tiempo para pensar sobre como las tres grandes religiones monoteístas abordan la relación entre el creador y el hombre descubrirá el error de tu postura. Porque si el islam tiene razón Dios espera que se sigan sus preceptos de manera absoluta, no importa más que la obediencia ciega y ahí no hay un plan, sino sujeción. Si son los cristianos los que tienen la verdad habrá recompensa o castigo a lo que libremente se haga con el imperativo de amor al prójimo, otra vez no hay plan. Pero si son lo judíos, ta más jodido, buscar la justicia es la condena más injusta de todas. Y si no me creen, revisa tu libro sagrado y lee el pasaje sobre Job. ¡Plan divino mis huevos, sean responsables de sus actos que yo seré de los míos!