Soberbio como nadie (lo he dicho mil veces, un acto de soberbia más), seguro como pocos de eso que entiendo como mis "cualidades", tirano y emperador de mis dominios, ese soy yo. Si un día te vieras perdida en una isla desierta yo soy el sujeto que quieres a tu lado. Es más, si fuese un personaje de ficción sería "Mr. Wolf", ese que en "Pulp Fiction" llaman para solucionar el desastre. Desde asistencia técnica hasta terapia psicológica, pasando por asesoría metodológica o reparaciones menores, puedo ofrecer a mis cariños. Consejero, maestro, animador, ayudante, cómplice, tesorero, guía, conejillo de indias, padre, patiño, sparring y muchas cosas más he hecho y puedo hacer gustoso por aquellas personas que viven en mi corazón. Pero, hoy descubrí que, si bien siempre he sido sincero, también es mentira mi posición, no soy comandante de mis batallas, soy un simple soldado raso que sabe responder a las órdenes que recibe. Hoy no pude, las ideas se atoraron, mis pensamientos me traicionaron y mis sentimientos me congelaron. No supe cómo expresar lo único que quería decir: Nada ni nadie me importa más que tú. Haré todo lo que quieras, todo lo que necesites para que seas feliz, incluso desaparecer. Podemos vivir en mi coche, o puedo llevarte víveres donde estés, o puedo escucharte cuando lo quieras, o simplemente enviarte mis mejores deseos. Te quiero retehartísimo pero soy torpe y necesito instrucciones.
Buaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
ResponderEliminar